FERNANDA URREJOLA X IGNACIA ALLAMAND

FERNANDA URREJOLA X IGNACIA ALLAMAND

Por EgoEgo, noviembre 26, 2020
FOTOS: NACHO ROJAS 
STYLING: NATALIA SCHWARZENBERG 
HAIR & MAKEUP: MACARENA NUÑEZ 
AGRADECIMIENTOS: AGENCIA VERSUS Y ESTUDIO FE

La Fernanda es una de mis personas favoritas. Nos conocimos el año 2006, cuando las dos estábamos pasando por cambios muy importantes en nuestra vida, y la quimica fue inmediata. Ademas de su indiscutible talento, es una mujer profunda, cariñosa, dispuesta a mover montañas con tal de estar presente en la vida de las personas que ama. Mi admiración por ella es infinita, ya que habiendo podido conformarse con los regalos que le ha dado la vida, siempre ha tenido la valentía de arriesgarse e ir en busca de sus sueños. Hemos estado ahí para la otra tanto en las muy buenas, como en las muy malas, y agradezco de corazón que así haya sido, porque hemos forjado una amistad a prueba de todo, donde ambas sabemos que no importa lo que pase o cuan difícil sea la nueva prueba que tenemos que enfrentar, la otra siempre esta ahí para compartir el camino. Nuestra amistad ha estado llena de sincronías desde el primer minuto, y entrevistarla, es otra de ellas.


Ignacia: ¿Crees en la amistad a primera vista?
Fernanda: Totalmente, no solo creo, la he vivido y tú eres una de las personas maravillosas con las que me ha pasado eso. Nosotras nos conocimos y nos amamos al instante. Tuvimos la suerte de que una amiga nos presenta, se tiene que ir a los 5 minutos y nos deja en una mesa de 2×2 sentadas frente a frente con ninguna otra posibilidad que conocernos y conversar.


Ignacia: Además tú pasando por un momento súper difícil…
Fernanda: Sí, y tú volviendo a Chile después de dos años a protagonizar una película, una súper posibilidad. Estábamos las dos en momentos de cambios importantes, replanteándonos cosas. A la semana estaba en tu casa en Buenos Aires, dando la vida, pasándolo increíble y para siempre.


Ignacia: ¿Qué importancia tienen tus amigas en tu vida?

Fernanda: Realmente fundamentales, un pilar muy importante. Siempre me sentí incomprendida pero no desde lo rebelde, al revés, trataba de ser la niña perfecta… Y a los 18 años por primera vez empecé a encontrarme conmigo de una manera mucho más auténtica, a reconocer las cosas que me importaban no por demostrar algo, sino porque realmente me movían por dentro. En ese momento en la escuela de teatro conocí amigas muy valiosas que siguen siéndolo hasta el día de hoy. Cuando entré a estudiar y las conocí, empecé a armar mi “familia escogida”. Tengo hartos amigos que se han ido sumando a esta familia y hoy somos un grupo incondicional, para siempre.


Ignacia: ¿Crees en la amistad entre hombre y mujer?


Fernanda: : Sí, tengo amigos hombres muy importantes. Creo que sin duda existe, pero también creo que se puede confundir y terminar en un cruce de algo, aunque incluso si eso pasa pienso que igual es posible. Uno de los amigos más importantes que tengo es mi ex. Más allá del slogan de ese comercial de Sprite de “siempre te van a tener ganas” sé que se puede mantener una amistad hombre-mujer.

Poleron SANTOS

Poleron SANTOS

Ignacia: A pesar de que antes estabas acostumbrada a la expresión artística por practicar el nado sincronizado, nunca habías actuado ni tenido clases de teatro. Llegas a la escuela y algo pasa que empiezas a sentir “Esta soy yo” ¿De dónde viene esa convicción de que eso es lo que querías hacer?
Fernanda: Tengo hermanas grandes y desde chica veía películas que quizás no corres- pondían a mi edad. Me gustaba mucho grabarlas y verlas una y otra vez, me las sabía de memoria. Desde ese momento me imaginaba siendo actriz, pero mis papás me tenían muy convencida de que el teatro era un hobby y que tenía que estudiar otra cosa. Estuve toda esa etapa pensando qué podía estudiar para después dedicarme al teatro, respetando una regla familiar que yo vivía como verdad absoluta. En el fondo siempre lo quise y dedicarme a nadar fue una solución para llenar ese vacío. Era reconocida y campeona nacional no por la técnica, sino por lo que expresaba.


Ignacia: Además era una disciplina válida para tus papás… ¿Crees que si te hubieses dedicado al nado profesionalmente, tus papás te habrían apoyado más que con el teatro?
Fernanda: Probablemente, de hecho lo estaban haciendo. Nunca preparé la prueba de aptitud porque me iba a tomar un año sabático para entrenar. Me fui a ir a vivir a Portland USA antes de terminar cuarto medio. Estuve 4 meses y me deprimí mucho, lo pasé pésimo, me parecieron muy racistas y me cargó. Fue un golpe de realidad brutal, me dio insomnio, me sentía realmente triste y dije “no puedo hacer esto”. Estaba tan mal que mis papás me preguntaron qué podían hacer para ayudarme y les dije “Déjenme estudiar teatro”. Ahí recién cedieron.


Ignacia: En todos los años que has sido actriz, ¿Alguna vez te has arrepentido de esa decisión?
Fernanda: Mira,  estando en Los Ángeles, me llegué a cuestionar mucho si era realmente lo que yo tenía que hacer, si es que era realmente mi llamado, mi misión de vida.


Ignacia: Una cosa es tu pasión y la otra es tu misión…
Fernanda: Exacto, no sabía si yo podía conectar esas dos cosas. A veces el medio puede ser tan vacío y me daba ansiedad. Es muy difícil por el hecho de tener que hacer audiciones y estar constantemente mostrándote, poniendo el foco en lo que los demás piensan de ti, en que tienes que gustarle a alguien en algo que además es subjetivo. Empecé a drenarme sin darme cuenta. Cuando llegué, todo el mundo me decía “Tienes que ser tú misma” y yo me preguntaba “¿Quién soy?” Pero después te daban una lista de todas las cosas que no les gustaban de una persona, entonces al final pensaba “¿Qué estoy tratando de mostrar, dónde pongo el valor?”. Cada vez que tenía que ponerme en el lugar de evaluación, perdía el placer y la pasión que me produce mi trabajo.

Chaqueta BIMBA Y LOLA

Chaqueta BIMBA Y LOLA

Ignacia: ¿Te cuesta lidiar con la frustración, el fracaso, el rechazo?
Fernanda: Sí, y sin embargo lo he vivido toda mi vida ya que por haber sido deportista tuve que lidiar con eso muchas veces, lo que también me ayudó a observar la ansiedad que me causa. Si me veía desde afuera y pensaba “Lo estoy haciendo bacán” la cagaba. Por eso me gusta lo que hacemos al actuar, es una obligación de mantenerte en el presente y estar desde un lugar totalmente sensorial e interno, porque si te sales un poco se pierde la verdad del momento.

Ignacia: Si piensas en la Fernanda de hoy día, ¿Sientes que es tu camino seguir siendo actriz?
Fernanda: Sí, y de hecho en estos 4 años que he estado afuera viviendo este proceso y cuestionándolo, a veces he vuelto a caer en la “superficialidad” de ser actriz y me he perdido de nuevo. Pero cuando logro conectarme con lo importante que es contar historias, que la gente se sienta reflejada, entrar desde la empatía en los personajes, recuerdo lo mucho que me gusta y que esa conexión puede ser muy profunda y necesaria. Ahora con la cuarentena y todo lo que está pasando, la gente ha consumido 10 veces más producciones audiovisuales. Muchas personas del medio tienen miedo a que lo que hacemos se acabe, pero más que nunca necesitamos contenidos. También creo que nosotros los artistas somos los creadores de la cultura y hoy es aún más importante que tengamos la fuerza de contar historias que nos importen. ¿Cuánto tiempo tiene el cine? 120 años más o menos, es una rama del arte muy joven, está recién empezando y nos queda un mundo por explorar.

Ignacia: ¿Cómo has logrado combinar una disciplina, un oficio que a veces tiene un carácter un poco “frívolo” para algunas personas por la importancia que se le da a las apariencias, con una opción de vida espiritual donde tiene mucha más valor el adentro que el afuera?
Fernanda: Exactamente por eso me vino mi crisis, porque a mí igual me gusta disfrazarme de princesa y pasar por la alfombra roja y ser vista. Entonces en un minuto estaba en Hollywood pasándolo pésimo y pensaba ¿Por qué estoy haciendo esto? Me siento atraída hacia esas cosas, pero en realidad no es esa la razón  de porqué hago lo que hago. A pesar que disfruto esa parte, al final me saca de mi centro, dejo de conectarme con mi esencia y termino perdiendo el contacto con mi pasión. Como todo hay que tener equilibrio.

Top HM, Polera ZARA, Lentes RETROVISION

Ignacia: ¿Eres feminista?


Fernanda: Sí. Valoro lo femenino en todo su esplendor, desde todas las aristas. Me he dado el tiempo de entender todos los mecanismos patriarcales que viven en mí para no seguir repitiéndolos. Cuestiono todo, siento que ese ha sido el trabajo del último tiempo, agotador, pero entretenido, de desarticular todo lo aprendido. Para mí es súper importante entender que la mejor manera de ser activista es ocupándote de ti misma, encontrando tu propia felicidad. Si quieres un cambio, parte por ti, pon límites, saca la voz, todas esas cosas que necesitamos hacer como mujeres, respetarte para que te respeten. Creo que estamos viviendo una nueva era en la que hay que incorporar lo femenino. También observo mucho las reacciones emocionales que tengo frente al tema social y global. Entiendo que quiero explorarlo desde una energía femenina más que desde lo masculino. Sí creo que hay que sacar la voz, y en mi proceso personal desde donde estoy hoy, observo mi rabia, observo lo que me provoca, más que llevarla a la acción. Siento que está todo muy reaccionario y no lo juzgo porque es parte del proceso, pero al menos yo estoy tratando de abrazar la energía femenina que no funciona desde ahí. Prefiero observar, contener, incluir.


Poleron ZARA , Lentes SUNGLASSHUT

Ignacia: El 2020 ha sido uno de los años más esquizofrénicos de la historia, ¿cómo lo has vivido tú?
Fernanda: Ha sido francamente una montaña rusa emocional, pero desde el privilegio de tener las cosas básicas resueltas he podido ir a lo más profundo. Siento que fue un llamado colectivo a cuestionarnos muchas cosas, por ejemplo cómo enfrentar la vida de ahora en adelante, qué haremos para mejorar el sistema, proteger al medio ambiente, etc. Más allá de las teorías conspirativas que pueden haber de este virus, de verdad siento que es porque agotamos el planeta tierra y por eso apareció en las zonas más estresadas  biológicamente del mundo, no creo que sea al azar. El activismo parte por uno, así que he aprovechado este tiempo de cautiverio para ir hacia adentro, observar más, tratar todas esas heridas que me hacían reaccionar y así sanar. Por primera vez también no tenía ningún ingreso, se canceló mi serie, me vi desde un lugar distinto y vulnerable que activó inseguridades y miedos que son aprendidos.


Ignacia: ¿Te da miedo enfermarte?
Fernanda: No. Obviamente me cuido y soy responsable, sobre todo por los demás. No le tengo miedo a la muerte, entonces no me aterra tanto, no vivo así. Siento que enferma más vivir con miedo.


Ignacia: El hecho de haber estado lejos de Chile, de tu familia, de tus amigas en un momento tan raro, ¿No te hizo cuestionar el vivir tan lejos?
Fernanda: Es muy loco pero no me pasó eso. Se reafirmó mi decisión, porque en LA estaba contenida también, armando un espacio nuevo. Me cambié de casa el día que empezó la cuarentena, nos encerramos, nadie nos ayudó. Estuvimos dos días limpiando solo la cocina del departamento y todo el cambio fue agotador, pero me sentí creando algo muy bonito también. Empecé a tener contacto con personas con las que no hablaba hace un montón, la gente empezó a necesitar relacionase de otra manera, como con las video llamadas, generando una intimidad que me sorprendió. Estar en LA era lo mismo que estar en tu casa en Santiago, la distancia se hizo corta y fue muy loco. Me hizo sentir que la distancia no existe.

Chaqueta FASHION RENTAL, Cartera BIMBA Y LOLA

Ignacia: Este año también decidiste hacer pública tu relación con la Fran, que ya lleva harto tiempo y yo sé que nosotras que somos tus amigas nunca se nos ha ocurrido cuestionarlo, pero en un país muy conservador como éste, donde la gente se preocupa mucho por lo que hace el otro, era un tema difícil para ti, ¿Qué te llevo a tomar la decisión de contarlo al mundo?


Fernanda: Fue exactamente darme cuenta que no tengo nada que esconder, y también parte fundamental de la felicidad que hoy tengo es haber descubierto la importancia de ser honesta conmigo misma. No es que yo sentía que le debía algo a la gente ni a Chile, pero sí empecé a darme cuenta que en mis redes sociales había una parte valiosa que estaba ocultando, una parte hermosa, que además podía ser útil para muchas personas que lo pasan mal, que no saben cómo integrar eso en su vida sin ser discriminados. Dije “Bueno, si me juzgan, problema de ellos, yo sé cómo me siento y lo quiero compartir”. También creo que no le hacía bien a mi relación, había un tema que no estaba resuelto. Yo me divertía jugando, mandando indirectas por las redes sociales, pero me daba cuenta que para la Fran no era tan entretenido y había algo que tenía que resolver.


Ignacia: ¿Fue difícil para ti darte cuenta que estabas sintiendo algo tan fuerte por una mujer?
Fernanda: Súper difícil. Es muy curioso también, yo no creo en las casualidades, pero justo cuando aparece la Fran en mi vida estaba muy conscientemente tratando de quebrar las formas aprendidas de mí. Tenía 36 años, no estaba teniendo la vida que me imaginé que iba a tener a esa edad, sentía que recién empezaba algo completamente nuevo, con una incertidumbre total y me sentía muy incómoda. Justo aparece ella y fue como “Chuta, hablemos de quebrar formas” y la verdad es que al principio yo estaba súper en negación, pensaba que iba a ser una amiga buena onda, pero ella ya había tenido experiencias con mujeres y tuvimos una conexión tan profunda que se me prendió la curiosidad. Me di permiso para probar y al principio me dio mucho miedo “¿Estaré dispuesta a enamorarme de una mujer?” Al final dejé de cuestionarme tanto y el tiempo me dio la respuesta. Tengo una relación increíble, somos súper libres, conversamos todo, no hay ansiedad, solo honestidad. Ella conoce mi proceso de exploración y siempre me dio espacio para entenderlo poco a poco, sin necesidad de respuestas inmediatas. Yo me demoré unos meses en contarle a mi familia porque necesitaba saber qué me pasaba a mí primero, y también pensaba en las etiquetas, les tenía miedo.


Ignacia: Siento que has sido hábil en entregar un mensaje muy honesto, donde tú no es que ahora hayas decidido ser otra cosa, lo que cambia es quién te acompaña no lo que tú eres.
Fernanda: Eso me importa mucho como mensaje para los más chicos, mi sexualidad no me define. Es importante para el concepto social que tenemos de identidad, pero no es real, quienes somos es mucho más profundo, entonces eso te libera. No es que ahora sea otra persona. Tuve que explicarles a mis papás que no es que haya vivido una mentira, me gustan los hombres y me siguen gustando. Algunas personas intentan entonces ponerte en un rol especifico como “Ahora es bisexual” y la verdad es que a mí pueden ponerme la etiqueta que quieran, ya no me importa, no modifica lo que soy.

Chaqueta FASHION RENTAL, Polera SANTOS, Pantalon GRANCANARIA, Cartera BIMBA Y LOLA

Ignacia: Otra cosa que ha definido el 2020 tiene que ver con el despertar social y sus movimientos, el estallido, y yo sé que te tocó vivir todo eso estando allá. ¿Cómo te relacionas con ese fervor político, social… ese movimiento que es indiscutiblemente importante hoy en día?
Fernanda: Me genera muchas cosas, pero lo primero, es esperanza. Siento que es súper necesario, me llena de pasión saber que se viene un cambio. Nosotras somos de  la generación de “no estar ni ahí” y eso me enfermaba, fui muy romántica con la resistencia, el socialismo, y esa definición de nuestra generación no me acomodaba. Ahora que estamos viviendo una época mega intensa me encanta porque se está poniendo luz en lugares que no veíamos, como el machismo, el racismo, cosas que teníamos totalmente normalizadas como la violencia hacia la mujer, el abandono a la infancia, un montón de cosas… Lo justo, lo injusto, los principales temas de hoy en día. Siento que se están empezando a iluminar cosas que pasábamos por alto, que vivíamos a diario e incluso las podíamos reconocer, pero nadie se movía para modificarlas. Personalmente necesito el cambio en mi vida, me moviliza. Cuando siento que tengo una idea fija por mucho rato, yo misma me la cuestiono, y al ver que ahora se hace colectivamente me parece maravilloso. Por otro lado me da mucha pena la polarización y que haya tanta rabia y violencia, eso que está despertando lo peor y lo mejor de las personas. Pero también entiendo que incluso esa polarización que me asusta, es importante y necesaria. Estamos ahora en el torbellino y tenemos que hacer el trabajo de no perdernos ni marearnos en su periferia. El ser humano puede ser lento, pero es fundamental el proceso.

Ignacia: ¿Qué se viene para ti ahora, cómo termina éste año?
Fernanda: A pesar de que fue un año de ver la sombra, de habitar la incertidumbre y lanzarse al no saber (Algo que llevo viviendo hace 4 años) siento que al no haberme puesto el cinturón de seguridad y haber dicho “Me lanzo” llegó un momento en el que sola toqué fondo y pude salir a la superficie. El año está terminando súper bien. Empezaron a aparecer proyectos entretenidos que me dejan clara la importancia del proceso interno para manifestar las cosas afuera. Me dejé caer, y entré en el dolor de lo incómodo para luego sola salir y darme cuenta que en realidad soy demasiado privilegiada. Estoy viviendo la vida que yo escogí y puedo sentarme y agradecer eso. Cuando pude vibrar más alto y decir gracias, empezaron a aparecer cosas nuevas. La pega más difícil es confiar, pero es lo único que podemos hacer.


Ignacia: Si pudieras decir éstas son mis tareas pendientes, ¿Cuáles serían?
Fernanda: Partiendo por la relación con mi cuerpo que es súper inestable, me cuesta habitar la tierra desde chica, vivo en las nubes. Esa volatilidad era un mecanismo de defensa, salir del cuerpo, para no sentir las emociones, y a pesar que hoy en día siento sin miedo, mi relación con mi cuerpo todavía no logra un equilibrio. A veces estoy súper en mí, haciendo ejercicio y alimentándome muy bien y otras veces me desconecto totalmente, me como y me tomo todo y después me critico. Todavía ese es un tema que se me activa mucho y también tiene que ver con esa emoción de sentir que tienes que saturarte de algo. Estoy todo el tiempo subiendo y bajando de peso. Yo engordo porque me lo como todo ¡Todo! Entro en esos estados de querer llenar y llenar. Esa ansiedad que aunque puedo entender de donde viene, todavía la siento y me carga. Pero lo sigo observando y trabajando. Además vivimos una época donde se habla de quebrar con los estereotipos, donde las mujeres queremos sacarnos el estigma de tener que ser de cierta manera y poder expresarnos más libremente.  Eso me fascina. Me gustaría hacerlo propio, vivirlo, habitarlo. Todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras, y a veces estoy full expandida y todo me parece maravilloso, pero de repente vuelvo a caer en la baja autoestima y autocrítica. Es parte de un proceso, supongo. Soy de las que todavía encontramos el equilibrio en los extremos.


Ignacia: Para terminar, ¿Si pudieras dejar una cosa, un mensaje, algo en este mundo antes de partir, para los que están y para las nuevas generaciones, cuál seria?
Fernanda: Autenticidad. Por suerte hoy en día vemos mucha gente auténtica por ahí. 


Ignacia: ¿Qué beneficios crees que trae ser auténtico?
Fernanda:

Muchos. Por algo somos todos seres diferentes, únicos, eso es súper necesario… 

Me costó mucho entenderlo, caí en la trampa de los status o de los buenos y los malos y en realidad entre más avanza mi vida, más me doy cuenta que no existe nadie aquí porque sí, estamos todos cumpliendo un rol. Y si es que todos pudiéramos cumplir nuestro papel desde un lugar real y desde la esencia de cada uno, podríamos ver la perfección. Como todavía estamos tratando de encajar en una idea, no asumimos nuestro propio poder de creadores de esta realidad, porque es difícil. Siento que si de verdad todos asumieran la pega y vieran el valor de ser tú mismo y de aportar con lo que vienes, desde tu lugar único, estaríamos como humanidad mucho mas cerca de la felicidad.

SHOP LOS PRODUCTOS DE FERNANDA URREJOLA